Nuestros envases están aprobados para alimentos y cumplen con las normativas europeas vigentes. Sin embargo, el material que necesitas depende de lo que contengan: caliente, frío, grasoso o líquido, cada uno requiere diferentes características.
El cartón en sí
La base suele ser cartón certificado FSC. Este sello significa que la madera proviene de una gestión forestal controlada y que el bosque se mantiene como bosque. El papel kraft es un tipo de papel especialmente resistente al desgarro, conocido por su típico aspecto marrón; el nombre proviene del proceso de fabricación, no de la publicidad.
Sin embargo, el cartón sin recubrimiento no resiste el aceite ni las salsas. Se empapa y se vuelve blando. Para eso existen recubrimientos.
El recubrimiento es decisivo
Un recubrimiento es una capa muy fina en el interior que evita que el líquido penetre en las fibras. Hay dos variantes comunes.
PE es el recubrimiento plástico clásico. Es resistente y aguanta mucho, pero está basado en petróleo.
PLA cumple la misma función, pero se obtiene de materias primas vegetales como el almidón de maíz. Si quieres decirles a tus clientes que tu envase no contiene petróleo, esta es la opción adecuada.
Para tapas y vasos transparentes se usa rPET, un plástico reciclado que se emplea donde se quiere ver el contenido.
Qué material es adecuado para cada caso
Con alimentos calientes, el vapor es el tema principal. Pasta, sopa o un gratinado necesitan un recipiente resistente al calor y una tapa de cartón que permita escapar algo de vapor. De lo contrario, la humedad se condensa y la comida se vuelve blanda.
Con alimentos fríos ocurre lo contrario. Una ensalada se ve mejor bajo una tapa transparente, y como no se genera vapor, no hay problema. Solo es importante que esa tapa transparente no se use con comida caliente, para eso no está diseñada.
Con alimentos grasosos, lo importante es la resistencia a la grasa. Papas fritas, hamburguesas o cualquier fritura deben ir en un material que no se empape, para que el cliente no tenga grasa en las manos.
En casos especiales, consulta
Los líquidos muy calientes, alimentos con alta acidez o platos que deben mantenerse calientes por más tiempo son casos límite. Si ofreces algo así, descríbenos brevemente la situación. Te diremos qué material es adecuado; es mejor preguntar antes que tener un problema durante el servicio.


